Archive for April, 2009

De la participación en cuestiones políticas

Tuesday, April 28th, 2009

“En efecto, yo opino, al igual que todos los demás helenos, que los atenienses son sabios. Y observo, cuando nos reunimos en asamblea, que si la ciudad necesita realizar una construcción, llaman a los arquitectos para que aconsejen sobre la construcción a realizar. Si de construcciones navales se trata, llaman a los armadores. Y así en todo aquello que piensan es enseñable y aprendible. Y si alguien, a quien no se considera profesional, se pone a dar consejos, por hermoso, por rico y por noble que sea, no se le hace por ello más caso, sino que, por el contrario, se burlan de él y le abuchean, hasta que, o bien el tal consejero se larga él mismo, obligado por los gritos, o bien los guardianes, por orden de los presidentes le echan fuera o le apartan de la tribuna. Así es como acostumbran a actuar en los asuntos que consideran dependientes de las artes. Pero si hay que deliberar sobre la administración de la ciudad, se escucha por igual el consejo de todo aquél que toma la palabra, ya sea carpintero, herrero o zapatero, comerciante o patrón de barco, rico o pobre, noble o vulgar; y nadie le reprocha, como en el caso anterior, que se ponga a dar consejos sin conocimientos y sin haber tenido maestro. Evidentemente, es porque piensan que esto no es enseñable. Y no sólo ocurre así en los asuntos comunitarios de la ciudad, sino que, también en los privados, los ciudadanos más sabios y mejores son incapaces de transmitir a otros esa virtud que ellos poseen.”

Tomado de Protágoras, de Platón.

De camino a la política

Sunday, April 12th, 2009

De mil maneras se llega a la política. Incluso cuando intentamos escapar de nuestros deberes políticos, llegamos a ellos. Inevitable condición política del hombre. Algunos parecen nacer políticos, otros llegan con el tiempo y la experiencia. La realidad hace esta demanda: ocuparse del estar con otros, procurando instituciones justas. Es el deber de todos permitir un lugar amable donde podamos habitar.

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Juzgar y mantener la posición en cuestiones políticas es difícil, si no imposible. Hay quienes parecen sentirse a gusto juzgando sobre aborto, eutanasia, dosis personal, etc., por lo general repitiendo una posición de grupo, a veces de partido. Para el hombre prudente, consciente de las implicaciones sociales de la palabra, el juicio se hace incluso molesto y esquivo. Con todo, la presumible provisionalidad de nuestros juicios no debe ser razón para su olvido o despreocupación; antes bien, motor de publicación.

Quien guarda para sí sus razones fácilmente permanece para siempre en un error. Con frecuencia sucede que tras discutir nuestras posiciones nos vemos obligados a abandonarlas o reformularlas. Tal es el incalculable valor de la conversación. Así pues, mi primera posición política será ésta: que es menester hacer públicas nuestras posiciones y argumentos para incrementar su carácter más permanente, a saber, su provisionalidad.

Guiado por esta intuición, pudiendo parecer más arrebatado que irresoluto, me atrevo a considerar cuestiones políticas que, siendo tales, no deben ser dejadas a la condicionada voluntad de mandatarios y legisladores, sino mantenidas en discusión y pública revisión.