Es un momento decisivo para Colombia. Las cartas están sobre la mesa. Los partidos políticos y sus candidatos han hecho sus propuestas de manera clara; la forma como lo han hecho es también significativa: algunos dentro de las reglas de juego y otros, como raro, fuera e impunes. Nadie podrá excusarse mañana en supuestos desconocimientos, como muchos lo han hecho en los últimos ocho años.
HOY recordamos lo que los medios nos dicen, aquí sólo haremos un eco: sabemos de los fracasos de las desmovilizaciones, de la ausencia de verdad y reparación a las víctimas, sabemos del atentado contra el director de CODHES esta semana, de las amenazas al Padre Javier Giraldo S.J., sabemos también de Londoño, exministro de Defensa de este gobierno planeando un montaje en contra de este defensor de los derechos humanos, sabemos de las amenazas a profesores, periodistas, personas en la oposición e incluso magistrados; también del cohecho para la reelección, de las condenas al Estado colombiano por masacres, por ejemplo, la masacres del Aro, sabemos de las puertas del Ubérrimo, de la violación al derecho internacional en el bombardeo contra Raúl Reyes, y del imperdonable mal uso del símbolo de la cruz roja en la operación jaque; de la política de estímulos que llevó a los falsos positivos, sabemos de los costos que DMG asumió para el referendo reeleccionista, y del tiempo que el gobierno no hizo nada frente a esta estafa; sabemos de las zonas francas en Mosquera en las que los hijos del presidente compraron, ganaron y vendieron; no olvidamos tampoco los premios diplomáticos al general Montoya y a Sabas Pretelt, ni los actos vergonzosos del actual Procurador. Tenemos en mente y no se van tampoco de nosotros las palabras de los paramilitares, alias HH., por ejemplo, sobre el Urabá antioqueño en tiempos de Uribe como Gobernador, ni olvidamos las Convivir, ni la permisibilidad del presidente con el uso de su voz e imagen en campañas electorales, la entrada de paramilitares a la casa de Nariño y otros escándalos del señor Moreno en la presidencia; tenemos presente que el primo de Pablo Escobar Gaviria, José Obdulio Gaviria, fue asesor del presidente sin tener oficialmente un cargo, entre otras cosas tenemos presente el cierre de Cambio, las amenazas en contra de Hollman Morris y Contravía y en contra de Daniel Coronel, otro periodista valiente; la estigmatización de la marcha contra los crímenes de Estado, las acusaciones irresponsables del presidente en contra de personas y comunidades…. los escándalos con los hermanos, del ministro de interior y de justicia y ahora del mismo hermano del presidente.
Nos entristecen estos recuerdos; nos desborda la injusticia y la impunidad, crece en nosotros, con demasiada frecuencia, la desesperanza, el hastío, ya casi indiferente, casi nihilista. Con todo esto están hoy las cartas sobre la mesa, y no hay cómo no optar. No votar, no elegir, es ya una elección. Seamos entonces responsables este 30 de mayo y hagámosle saber a los delincuentes y al mundo entero que en Colombia nos duelen estas aberraciones, que tenemos memoria y que podemos hacer un mejor país lejos del poder del miedo y de las armas.
POR COLOMBIA Y LOS SUYOS,
VOTE EL 30 DE MAYO CON MEMORIA y ESPERANZA.